Nace 14 de Abril 1941 en Écija,
la sexta de 14 hermanos, ingresó muy joven en la
Comunidad Filipense de las Hijas de María Dolorosa. En 1970 se traslada a
Colombia como misionera. En 1973 la enviaron a la selva del Putumayo, donde
estuvo trabajando en las veredas indígenas, atendiendo a personas enfermas y
prestando ayuda a las necesitadas.
A principios de los años 80 del
pasado siglo - y tras una estancia de ocho meses en Panamá - decidió solicitar
a su comunidad un permiso para tener una experiencia fuera de ella. Fue en el
instituto de niños ciegos de la Fundación Juan Antonio Pardo Ospina
Al mes de estar en el internado
ingresó en el mismo una pequeña de escasos cinco meses de vida, abandonada por
sus progenitores y rechazada por sus padres adoptivos, al enterarse que era
ciega. La monja ecijana decidió adoptarla, en contra de la opinión de su
congregación, que la invitó a colgar los hábitos. Valeriana García eligió ser
madre adoptiva de la pequeña ciega, a la que dio su nombre y sus apellidos,
Nelsy Valeriana García Martín, y con ella inició la creación de una casa de
acogida para niñas y niños abandonados con problemas de visión.
En febrero de 1990, con el
dinero que le mandó su familia para comprar una furgoneta, Valeriana invirtió
en la compra de un pequeño edificio que convirtió en el HOGAR LUZ Y VIDA. Lo
abrió con tan solo 4 niñas y niños que tenían problemas visuales. Apenas un año después, en enero de 1991,
acogió un grupo de pequeños en el que estaba Rosa María Rivera, una niña con
parálisis cerebral por quien modificó de manera definitiva el objetivo del
hogar: decidió que su casa de acogida no sería sólo de niños y niñas
invidentes, sino que protegería a los y a las niñas abandonadas, especialmente con
cualquier tipo de discapacidad, creando así el centro donde la integración es
un objetivo primordial.
La fundación brinda por medio
sus colegios, guarderías, programas de prevención y servicio, una educación de
calidad, asistencia psicológica, recreación entre otros bienes complementarios,
que dignifican en todas las dimensiones humanas a los y a las niñas que reciben
tan apropiado servicio.
“Aquí trabajamos con amor, si no se hacen con amor, es mejor no hacerlas”.
“La educación es la oportunidad para salir de la situación de riesgo donde se encuentran estas personas “nos dice la hermana Valeriana. Ella sigue con nuevos proyectos, en estos momentos él de construir una clínica.
La hermana Valeriana, logra mantener
el PROYECTO a través de donaciones, no solo de Colombia sino a nivel
internacional y también de colaboraciones institucionales.
Su gran
trabajo ha sido reconocido por distintos organismos con innumerables premios y
reconocimientos, entre los que cabe destacar:
Condecoración
Orden al Mérito Social Colombiano Antonia Santos en asociación con
la Sociedad Colombiana de Prensa y Medios de Comunicación, 8 de marzo de 2019,
y
Premio a la Mujer Trabajadora otorgado
por el área de Igualdad del Excmo.
Ayuntamiento de Écija el 11 de Marzo de 2006, a propuesta
de la Asociación de Mujeres de Écija HIERBABUENA.
Más información en: https://hogaresluzyvida.es.tl/
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