BIENVENIDA
PÉREZ BARRANCO
Ecijana
100%, emprendedora y solidaria.

Nació en 1931, en el
seno de una humilde familia y fue la segunda de cuatro hermanos.
Tras la temprana
muerte de su padre, desde los 8 años, tuvo que dedicarse al cuidado de sus
hermanos y primos, ya que sus madres trabajaban fuera de casa.
Aún haciéndolo por
obligación, ella contaba que había disfrutado mucho de ellos. Era una madraza.
Se casó a los 20 años
con Eduardo González , con quien tuvo 9 hijos.
A pesar de su numerosa
familia, siempre compaginó su crianza con diversos negocios, a los que fueron
incorporándose sus hijos, a medida que se iban haciendo mayores.
Así, en 1951 , pone un
puesto de chucherías y tabaco en la calle Mas y Prat de nuestra ciudad.
El tabaco lo liaba en
su casa con ayuda de sus hijos y vecinos.
En 1961 se queda con
el puesto de su padrastro en la Plaza de Abastos: “Aceitunas Eduardo”.
Su puesto era uno de
los más concurridos de la plaza, por la calidad de sus aceitunas y su simpatía.
En 1966 abren una
tienda de ultramarinos en la prolongación de la Calle Nueva, cerca de su
domicilio, en “el patio”, que traspasó en 1971, cuando se casó su hija mayor.
Entonces pone una
churrería en la calle Compañía, que posteriormente, en 1973, su hija convertirá
en la tienda de Decoración Deymer, que todavía funciona en la actualidad, ahora
en la calle del Conde.
De la misma manera, sus hijos, y ahora su nieta,
continuaron y continúan en la Plaza con el negocio de las aceitunas. No hay
duda de que heredaron el espíritu emprendedor de su madre y abuela.
“La Bienve” fue una
mujer adelantada de su tiempo, trabajadora y comprometida con sus vecinos,
muchos, jornaleros, a los que fiaba el dinero de la compra, a pesar de sus
propias dificultades económicas, hasta que volvían del “ranchao”. En aquella época no había
subsidios ni desempleo.
Murió a los 67 años de
infarto, rodeada de sus hijos y nietos, a los que adoraba.
Después de 23 años de
su fallecimiento, todavía parece que la vamos a ver con su garbo y sonrisa por
la Calle Nueva.
De ella surgió la
“Saga de los hijos y nietos de la Bienve” que siguen sus pasos de emprendedora,
avalados por el reconocimiento de buena gente entre los y las ecijanas.