Y todo comienza por algo esencial: nombrarlos.
Porque durante demasiado tiempo no fuimos nombradas. Y lo que no se nombra, no existe.
Hoy hablamos en femenino por justicia. Porque el lenguaje educa. Porque el lenguaje moldea la forma en que pensamos. Y porque cuando nos nombramos, ocupamos el lugar que nos corresponde.
Somos el espejo en que se miran las nuevas generaciones. Lo que hacemos hoy, nos está enseñando como será el mañana. Por eso, la educación es fundamental. Educar en igualdad. Educar con el ejemplo. Vivir la igualdad en casa, en la escuela, en el trabajo y en cada espacio cotidiano.
Educar en igualdad es revolucionario. Aprender es revolucionario. Enseñar a otras es revolucionario.
Hemos avanzado, si. Estamos más formadas. Más presentes. Más visibles. Estudiamos más que nunca. Investigamos. Aprendemos. Sistemas la economía. Impulsamos proyectos. Lideramos espacios sociales, culturales y políticos. En nuestros pueblos, en nuestras ciudades y en cada barrio.
Pero sabemos que la igualdad real aún no ha llegado.
La bracha salarial sigue ahí. La precariedad sigue teniendo rostro de mujer. Los cuidados siguen recayendo mayoritariamente sobre nosotras. La violencia machista sigue atravesando nuestras vidas.
Y que quede claro: esto no es una guerra entre hombres u mujeres. No es una batalla contra nadie. Es una apuesta común por la justicia. Somos todas, todas las personas, sin distinción de género, frente a la desigualdad.
Vivimos tiempos de infoxicación: demasiada información, demasiado ruido, demasiados mensajes que intentan desactivar nuestras luchas o enfrentar a unas contra otras. Por eso, hoy defendemos el pensamiento crítico. Preguntar. Contrastar. Reflexionar. No aceptar sin analizar.
Porque el conocimiento es poder. Y una persona formada es un ser más libre. Y una ciudadanía crítica es una sociedad menos manipulable.
Hoy recordamos a las mujeres anónimas. Las que sostienen la vida cada día. Las que cuidan. Las que trabajan dentro y fuera de casa. Las que acompañan, las que organizan redes invisibles que hacen que todo funcione.
Somos motor de vida. Motor económico. Motor social. Motor de cambio.
Hoy no estamos aqui para celebrar. Hoy es un día para tomar conciencia. Para seguir avanzando. Para seguir educando. Para seguir transformando.
Hoy nos nombramos. Y al nombrar nos, existimos. Y al existir cambiamos la realidad.
Así que vamos a seguir haciéndolo.

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